Creciste con una serie de paradas obligatorias para llegar a la felicidad: graduarte, conseguir un buen trabajo, ascender, tener una familia, comprar una casa. Has ido tachando cada punto de esa lista, te esforzaste y cumpliste. Pero, en el fondo, sientes que no es suficiente. Te pesan las expectativas, la presión de no fallar y…